Así se financian los museos en el mundo

Desde la autonomía -entre cuatro modelos distintos- de Estados Unidos a la crisis de Inglaterra. Desde la renovación encabezada por el Museo del Prado de España a Argentina. Las instituciones se van adaptando a los cambios culturales y económicos. Chile no será la excepción.

La renuncia, la semana pasada, del director del Museo de Bellas Artes por 18 años, Milan Ivelic -y la pronta apertura del concurso público para reemplazarlo-, abre el debate sobre la gestión y modernización de la institución.

La anunciada ampliación de la ley de donaciones culturales, la búsqueda de financiamiento y la apertura al mundo son algunos de los temas que se vienen en la agenda en relación a desafíos que, como veremos, no son exclusivos del país.

Estados Unidos: autonomía y financiamiento privado
En Estados Unidos la totalidad de los museos se financia con fondos privados. Según su modelo de gestión se dividen en cuatro tipos: privados sin fin de lucro (65% del total), estatales, universitarios y con fin de lucro. En estos últimos se incluyen museos tan singulares como el de Elvis.

Sin embargo, para ser acreditados en la Asociación Americana de Museos, se deben cumplir estrictos criterios: ser o formar parte de una institución sin fin de lucro, tener un objetivo educativo, disponer de una misión formalmente estipulada, emplear a tiempo completo a un profesional con conocimiento y experiencia en museos. También se pide una agenda de exhibiciones, un archivo con documentación y un plan de mantenimiento. Recién ahí puede decirse que "tenemos un museo".

Philippe de Montebello es el máximo referente para la gestión de museos en ese país. Un descendiente de aristócratas franceses que fue director entre 1977 y 2008 del Metropolitan Art Museum de Nueva York y que demuestra que cada institución tiene sus sistema propio. En otros, los directores se mantienen en un promedio de cinco años.


Inglaterra: museos públicos con "devastadores" recortes presupuestarios
La elección de los directores de los museos públicos en Inglaterra es independiente, pese a que el Primer Ministro debe aprobarlos. No hay una incidencia mayor en el cambio de gobierno respecto de las directivas, como muestra el hecho que Nicholas Serota dirija el conjunto de museos Tate desde 1988.

Mientras, el director del Museo Británico -ente público- suele mantenerse por 10 años máximo y la institución cuenta con un comité conformado por 25 miembros.

El caso británico muestra que los problemas de financiamiento están lejos de ser exclusivos de Chile. La quinta parte de los museos ingleses ha sufrido los "devastadores" recortes de presupuesto de más de 25%, según una amplia encuesta que publicó hace un mes el diario británico "The Independent".

La brusca caída presupuestaria "ya linda con la catástrofe", a juicio de Mark Taylor, director de la Asociación de Museos.

El 85% de las instituciones que han bajado su presupuesto en una cuarta parte o más han reducido personal. Mientras, dos terceras partes de esas instituciones han disminuido la realización de actos públicos y la mitad ha acortado horarios.

"La encuesta muestra que es un mito que se puede reducir el financiamiento sin afectar los servicios más importantes. En toda Gran Bretaña la gente tendrá menos acceso a la enseñanza, la inspiración y el disfrute que brindan los museos", señaló Taylor.

España: el ejemplo del Museo del Prado
Uno de los proyectos más ambiciosos es el que lleva a cabo el Museo del Prado, el más relevante de España. La institución asumió un proceso de transformación que incluyó en primer lugar un plan -entre 2002 y 2004- basado en los siguientes puntos: ampliación, modernización y actividad y servicio.

Al mismo tiempo, se aprobaba una ley reguladora que cambiaba la naturaleza jurídica y el modelo de gestión del museo, que pasó de ser un organismo autónomo a público.
Este proceso, que se desarrolló con rapidez y eficiencia, permitió presentar el renovado museo en 2008.

Además ya está ejecutándose un nuevo plan que incluye siete proyectos enfocados a ofrecer mayor visibilidad a las colecciones (fuera y dentro de la sede), promover el estudio del arte, potenciar la colaboración con la comunidad científica y aumentar las actividades culturales.

Francia: alto financiamiento público
78 de los 3.900 museos que hay en Francia son de carácter "nacional" y están bajo manejo estatal. En el Louvre y el Pompidou la política del museo la decide su presidente, que es nombrado en Consejo de Ministros según la propuesta del ministro de Cultura.

A su vez, el presidente de la institución escoge al director que ejecutará sus lineamientos.

A pesar de las crisis económicas, Francia mantiene su entusiasmo por las artes. El museo del Louvre fue el más visitado el año pasado, con 8,5 millones de visitas. El año pasado el Presidente Sarkozy aumentó el presupuesto para las artes en 2,7%, aunque los de centros de arte más modestos, afuera de París, han sufrido recortes, según BBC.

Italia: Estado destina pocos fondos
A pesar de que Italia ostenta ser el mayor destino cultural de arte y tesoros culturales, el gobierno de Silvio Berlusconi destina poco a su mantención.

El año pasado dedicó al rubro 0,28% del presupuesto nacional y en el periodo entre 2008 y 2011 recortó 824 millones de euros.

El gobierno aspira a que el sector privado financie las artes, pero la experiencia demuestra que a las empresas les resulta de mayor interés auspiciar deportes, especialmente el fútbol. Además, reciben mínimos beneficios de impuestos por su contribución al arte, de acuerdo a un reportaje de BBC.

Los cerca de 4.200 museos que hay en el país también se financian con unos 150 millones de euros del Lotto, en un paralelo a la Lotería Nacional de Inglaterra.

Por el lado positivo, las entradas a los museos son económicas: los menores de edad y los mayores de 65 entran gratis; y jóvenes entre 18 y 25 años pagan la mitad del precio.

Argentina: de la centralización al financiamiento propio
En el país trasandino, los museos están pasando por un periodo de reestructuración. Especialmente desde 2007, cuando asumió el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Guillermo Alonso. Durante mucho tiempo, estas instituciones eran -desde un punto de vista administrativo- una extensión de la Secretaría de la Cultura de La Nación. Y la idea era convertirlas en entidades con mayor independencia y apertura programática, a la manera de Estados Unidos. Especialmente con el objetivo impuesto de tener un presupuesto propio.

Bajo un modelo excesivamente centralizado, el presupuesto sólo es para sueldos y servicios, dependiendo del ente equivalente al Ministerio de Cultura.

El paso a un modelo de financiamiento propio se basa en cambios constitucionales y un cálculo que permita "sostener políticas permanentes de muestras temporarias, publicaciones, investigación, programas culturales en el auditorio, restauración de obras del patrimonio", según palabras de Alonso.

El museo Louvre, de Francia, fue en 2010 -y por tercer año consecutivo- el más visitado del mundo. Recibió 8,5 millones de visitas.

Fuente: lasegunda.com