NATALIA VELIT: Quiero permanecer en los anales de la memoria de la gente

Nuestra niñez es nuestra primera patria. ¿Qué es lo que más recuerdas de tu colorida niñez?

¿Infancia feliz? No, ninguna en particular. Tengo recuerdos. Recuerdos que no tienen relación  con la pintura. Provengo de una infancia completamente banal. Tengo papá, mamá, hermanos. Colegio Franco-Peruano. Cuando culminé mis estudios aproximadamente a los 15 años me fui a Francia para vivir otra realidad que hasta hoy persiste. Retomando tu pregunta, me parece  que la infancia esté ligada intrínsecamente a la profesión de uno, a las consecuencias que tiene como profesional; pero creo que mi infancia básica, no. Yo creo que la alegría de los colores de mis pinturas está relacionada con mi identidad latinoamericana.

¿Cuándo fuiste consciente que poseías aptitud para las artes plásticas?

Bueno, creo que los talentos no existen. No es como si descubrieras que tienes un don.Yo escogí Artes porque  tengo la influencia de mi madre, que es una artista. Todos en mi casa son científicos. Yo soy la única artista de mi familia. Me di cuenta de que me gustaba el Arte cuando estaba en segundo o tercer año de Bellas Artes en Paris.El talento es un músculo que se trabaja, es una cuestión de training, como una expiración. La inspiración no existe. Si te sientas a buscar la inspiración, te  crecen las raíces. Cuando yo me siento a preparar un cuadro, lo tengo clarísimo en la memoria. No tengo que esperar a que me inspire; porque si no, nada logro..

¿Cuáles son los temas básicos que te gusta plasmar en tus obras?

Yo trabajo sobre la fragmentación de la memoria hace más de 20 años. Todos mis cuadros comparten el mismo título “Memoria I, II, III…..hasta 5000”, porque creo que la historia de las Artes Plásticas es una historia donde  todo está ligado a la memoria. La historia de la civilización,  del surgimiento de las naciones son una reflexión a la memoria y a través de los cuadros o de las estampas, los escritos que nuestros ancestros nos han legado nos permiten conocer a los suyos, a los chasquis, a los quipus. Gracias a esos documentos que heredamos, que contemplamos en los museos.  La memoria del arte del siglo XXI es lo que entregaremos a las futuras generaciones para que sepan cómo fue nuestro país ahora.

¿Podrías explicarnos mejor en qué consiste aquello sobre la Fragmentación de la memoria y mencionarnos a los pintores que han influido en tu labor plástica?

Denomino Fragmentación de la memoria, alcollage de imágenes figurativas de papel periódico que entremezclo para figurar lo abstracto y lo moderno con insinuaciones y reminiscencias a la pintura del siglo XVII-XVIII, época donde existieron mis pintores favoritos. En un cuadro abstracto la gente pasa de largosi es que el cuadro no les cautivó. Pero, si de repente adviertes un detalle como un dedo y te cuestionas de quién es, yo como pintora, voy darte un mensaje pedagógico; porque ese dedito pertenece a Leonardo da Vinci, periodo en que pintaba Juan el Bautista, en 1743. Los retazos de papel periódico que halles en mis cuadros, no son gratuitos. Siempre vendrán acompañados de un mensaje.

¿Cuál es el mayor reto al te has enfrentado al estar frente al lienzo?

Que la pintura me dure, no se destiña, ni seme caiga  a pedazos. Que el cuadro la soporte, porque es una pintura bien química. Estudié dos años de química pura justamente para obtener ese tipo de mezcla adherente. Esta es la única forma que el pintor puede trascender en la obra. Le ocurrió a David, con “La coronación de Napoleón” que elmuseo Louvre de Paris conserva. Si no existiera, nadie sabría que Napoleón se coronó como emperador. Hay pintores que pintan en el aire y no son capaces de defender su labor;porque trabajanal azar. No estoy de acuerdo con eso.Un pintor no debe permitir que cuando le consultas por su obra, si es extraordinaria, se quede muting.

¿Natalia siente que ya encontró su misión en la vida?

Todavía no. Si tuviese 70 o tal vez 80 años podría de repente responder esa pregunta. A la edad que tengo, estoy con un discurso diferente de la memoria y quizá voy a parecer más consecuente. Mi discurso es ahora puramente estético y para mi no hay cosa más fabulosa que poder cambiar, ir mutando las ideas. Aquí se aplica otra cosa. La gente aquí cree que el no cambiar de idea es sinónimo de ser inteligente. Tú no puedes pensar hoy lo mismo que pensabas cuando tenías 14 años. Tienes que nutrir el alma. El alma se alimenta con la filosofía, con la literatura. Y los cuadros son la consecuencia que uno extrae de todo ese alimento del alma para plasmarlo al lienzo.

Al alma de Natalia, que se nutre de experiencias foráneas y las asimila ¿Cómo le gustaría ser recordada?

En la conciencia del pintor me parece válido mantener una labor social.En mi caso, a mí no me interesa mucho la plata. Yo quiero que el Arte prevalezca, porque la plata no la van a enterrar como si fuera el pan que se me quedara entre los dientes. Yo lo único que quiero, mi sueño como pintora es permanecer en los anales de la memoria de la gente. Cuando abras algún libro sobre pintura peruana y busques alguna referencia contemporánea, encuentres a Natalia Velit. Ese es el pago que yo le pido  a esta vida. No me interesa otra cosa. Sólo que mi nombre en toda la pirámide generacional de los Velit, predominase inmortalizado en mis obras.